Como cuidador, usted tiene un riesgo mayor de sufrir problemas emocionales y de salud. Esto se debe a que los cuidadores tienen menos posibilidades que los que lo son de ocuparse de su propia salud al comer alimentos nutritivos, realizar actividad física y tratar sus problemas físicos y emocionales. Es como si su principal responsabilidad fuera su ser querido, pero en realidad es usted mismo. Aprenda a organizar sus deberes como cuidador y encuentre tiempo para cuidar su salud. Esto le ayudará a hacer un mejor trabajo para su ser querido.
Consejos para el éxito del cuidador
La National Family Caregivers Association ofrece lo siguientes 10 consejos para los cuidadores familiares.
1. Asuma el control de su vida y no permita que la enfermedad o discapacidad de su ser querido sean siempre el centro de atención.
2. Recuerde ser bueno con usted mismo. Quiérase, respétese y valórese. Está haciendo un trabajo muy arduo y merece sacar tiempo valioso para usted solo.
3. Esté atento a las señales de depresión y no vacile en buscar ayuda profesional si la necesita.
4. Acepte la ayuda que le ofrecen otras personas y dígales qué tareas específicas pueden hacer.
5. Edúquese sobre la afección de su ser querido. El conocimiento es poder.
6. Existe una diferencia entre preocuparse y actuar. Esté abierto a las nuevas tecnologías y a las ideas que fomenten la independencia de su ser querido para que su trabajo sea más fácil.
7. Confíe en sus instintos. Casi siempre le guiarán en la dirección correcta.
8. Desahóguese por aquéllo que ha perdido, y luego permítase construir nuevos sueños.
9. Defienda sus derechos como cuidador y ciudadano.
10. Busque apoyo de otros cuidadores. Es reconfortante saber que no está solo.
¿Cómo cuido mi salud físca?
Coma bien, dedique tiempo para la actividad física y concurra a todas sus citas médicas. Controle estos factores de riesgo de ataque al corazón y ataque cerebral:
• Humo de tabaco
• Colesterol en la sangre alto
• Presión arterial alta
• Falta de actividad física
• Obesidad y sobrepeso
• Diabetes mellitus
Llame al 1-800-AHA-USA1 (1-800-242-8721), o visite heart.org para aprender más sobre los factores de riesgo y cómo manejarlos.
Para obtener más información sobre ataques cerebrales y sus factores de riesgo, llame al 1-888-4-STROKE (1-888-478-7653) o visítenos en línea en StrokeAssociation.org.
¿Cómo cuido mi salud emocional?
El cuidado de un ser querido puede tener un gran impacto emocional.
Es importante conocer los signos de la depresión clínica y buscar ayuda si experimenta varios de estos síntomas durante dos semanas o más. Si está teniendo pensamientos suicidas, no espere, hable con su médico de inmediato.
La depresión a menudo puede tratarse con medicamentos. Si necesita ayuda para manejar sus emociones, busque un grupo de apoyo, un consejero o un médico.
¿Cuáles son las señales de aviso del ataque al corazón y del ataque cerebral?
Señales de aviso del ataque al corazón
Algunos de los ataques al corazón son repentinos e intensos, pero la mayoría de ellos comienza con un leve dolor o malestar con uno o más de los siguientes síntomas:
• Molestia en el pecho
• Molestia en otras zonas de la parte superior del cuerpo
• Falta de aire con o sin molestia en el pecho
• Otras señales incluyen comenzar a sentir sudor frío, náuseas o mareo
Señales de aviso del ataque cerebral
• Debilidad repentina o el entumecimiento del rostro, brazo o pierna, especialmente en un lado del cuerpo
• Confusión repentina, dificultad inesperada para hablar o entender
• Dificultad repentina para ver con un ojo o con ambos
• Dificultad para caminar, mareo, pérdida del equilibrio o de la coordinación, de carácter repentino
• Dolor de cabeza intenso y repentino, sin causa conocida
Aprenda a reconocer un ataque cerebral. El tiempo perdido es cerebro perdido.
Llame al 9-1-1. Vaya a un hospital de inmediato si siente signos de ataque al corazón o ataque cerebral.
¿Tiene alguna pregunta o comentario para su médico o enfermero?
Tómese unos minutos y escriba sus propias preguntas para la próxima vez que consulte a su proveedor de atención de la salud.
Por ejemplo:
¿Pueden recomendarme un consejero que comprenda mis necesidades como cuidador y me ayude a afrontarlas?
