¿Los ataques isquémicos al cerebro son todos iguales?
Hay tres tipos de ataques isquémicos al cerebro:
- Los ataques cerebrales trombóticos son causados por un coágulo (trombo) en una arteria que va al cerebro. El coágulo obstruye el flujo sanguíneo a una parte del cerebro. Los coágulos generalmente se forman en las arterias dañadas por la arteriosclerosis.
- Los ataques cerebrales embólicos son causados por un coágulo que se desplaza (émbolo) y que se forma en otro lugar (generalmente en el corazón o en las arterias del cuello). Los coágulos son transportados en el torrente sanguíneo y obstruyen un vaso sanguíneo en o hacia el cerebro.
- La hipoperfusión sistémica (bajo flujo sanguíneo) ocurre debido a una insuficiencia circulatoria causada por el corazón mismo. La acción de bombeo del corazón falla y llega muy poca sangre al cerebro. Así es como un ataque al corazón puede causar un ataque cerebral.
Si una persona presenta síntomas de un ataque cerebral o un TIA (ataque isquémico transitorio), el médico deberá recopilar información y hacer el diagnóstico. Revisará los eventos acontecidos y:
- buscará la historia clínica
- llevará a cabo exámenes físicos y neurológicos
- solicitará estudios (de sangre) en laboratorio
- solicitará una TC o IRM del paciente
- estudiará los resultados de otros estudios de diagnóstico que puedan necesitarse
¿Cómo se tratan los ataques isquémicos al cerebro?
Tratamiento inicial: tratamiento inmediato que brinda el equipo de atención de la salud cuando sucede un ataque cerebral. El objetivo del tratamiento inicial es mantener la lesión cerebral lo más pequeña posible.
El único medicamento aprobado por la FDA para tratar el ataque isquémico al cerebro es el activador tisular del plasminógeno (tPA, por sus siglas en inglés). Es un fármaco que deshace los coágulos. El tPA debe ser administrado dentro de las 4.5 horas del comienzo del ataque cerebral. También se pueden usar medicamentos para tratar la hinchazón del cerebro que a veces ocurre tras un ataque cerebral.
Tratamiento preventivo: debe administrarse antes o después de que suceda un ataque cerebral. Cuando una persona tiene un ataque cerebral, queda con riesgo de tener otro. Una vez que el cuerpo médico determina la causa del ataque cerebral, puede prescribir tratamientos o procedimientos para reducir el riesgo de padecer un segundo ataque, tales como:
- Agentes antiplaquetarios, como la aspirina, y anticoagulantes, como la warfarina, interfieren con la capacidad de la sangre de coagularse y pueden cumplir un papel muy importante en la prevención de un ataque cerebral.
- La endarterectomía carotídea es un procedimiento en el cual se elimina quirúrgicamente la obstrucción de vasos sanguíneos desde la arteria carótida del cuello.
- Por lo general, los médicos utilizan la angioplastia con balón y mallas implantables de acero llamadas endoprótesis vasculares para tratar enfermedades cardiovasculares y reducir la acumulación de grasas que obstruyen un vaso sanguíneo y facilitan la formación de coágulos en el torrente sanguíneo.
Algunas veces, el ataque cerebral es el primer signo que tiene una persona sobre otras condiciones de salud, como la presión arterial alta, diabetes o fibrilación auricular (un trastorno del ritmo cardiaco). Si se diagnostica cualquiera de éstos, el equipo de atención de la salud prescribirá el tratamiento adecuado.
¿Dónde puedo obtener más información?
- Consulte a su médico, enfermera u otros profesionales de la salud. Pregunte sobre otros temas relacionados con los ataques cerebrales.
- Llame al 1-888-4-STROKE (1-888-478-7653) o visítenos en línea en StrokeAssociation.org para obtener más información sobre ataques cerebrales.
- Llame al número telefónico de ayuda de la American Stroke Association, 1-888-4-STROKE (1-888-478-7653), y:
- Inscríbase para recibir Stroke Connection, una revista gratuita para sobrevivientes de ataques cerebrales y cuidadores.
- Hable con otros sobrevivientes de ataques cerebrales y cuidadores y encuentre grupos de apoyo cercanos.
Tenemos muchas otras hojas de datos para ayudarlo a tomar decisiones más saludables para reducir su riesgo, controlar su enfermedad o cuidar a un ser querido. Visite strokeassociation.org/letstalkaboutstroke para aprender más.
El conocimiento es poder, por eso, ¡aprenda y viva más!
Tómese unos minutos y escriba sus propias preguntas para la próxima vez que consulte a su proveedor de atención de la salud:
¿Qué puedo hacer para evitar otro ataque cerebral?
¿Qué medicamentos me pueden recetar?
©2012, American Heart Association